Oscuridad

Había sido un día agotador, el entrenamiento me dejó sin fuerzas, aún así tuve tiempo suficiente para dar una vuelta, de regreso a casa todo se volvio más extraño, había descansado en casa de mi amada mientras pasaba una pequeña tormenta, dormí un rato y al despertar sentí que seguía dormido, la sensación era extraña, en ningún momento dudé que fuese real o imaginario, simplemente me despedí y continúe mi camino a casa, pase entre un abundante lote lleno de enormes y oscuros árboles, unas cuantas ramas y unas cuantas guaduas, de repente sentí como si fuese objetivo de sus miradas, algo o alguien me observaba, sentía esas miradas atravesando el duro casco contra golpes del que me encontraba provisto, cosa que no recuerdo que sucediera, a que hora salí, que fue lo último que hice, todo se volvía más extraño y de repente sentí que algo estaba sobre mi velocipedo, no sabía si voltear o seguir manejando así que seguí mi camino, luego volví a sentir su presencia, se encontraba tan cerca que casi podía describirlo sin haberle visto, largas extremidades, una cabeza alargada parecida a un rumiante,  con enormes cuernos y una mira penetrante  fijada en mis movimientos, decidí llenarme de valor y voltear, justo en ese momento escuché un "gracias" , como una sensación escalofriante recorrió sobre toda mi espalda y sentí como el vehículo se levantaba por la falta de un peso que reciente se habría movido entonces sentí un alivio, de no ser por algo peor, me encontraba de nuevo al lado del bosque de guaduas entonces sentí que empezaba a caer y desperté, jamás había salido de la casa de mi novia, todo había sido un sueño, una mala broma provocada por el cansancio y el mal clima, decidí quedarme entonces hasta el amanecer, no soportaba la idea de pasar por ese frondoso bosque, después de la cena al dormir escuché que tocaban la ventana, al acercarme vi la enorme bestia con sus ojos fijados en mi, diciéno GRACIAS POR LA CENA.

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